Camau y Crismanich participaron de la ceremonia de apertura

Los medallistas correntinos fueron protagonistas en el multitudinario y sorprendente acto que tuvo lugar en la avenida 9 de Julio de Buenos Aires. Espínola fue uno de los portadores de la bandera olímpica y Sebastián, uno de los últimos relevistas de la antorcha.

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La inédita y sorprendente ceremonia de apertura de los terceros Juegos Olímpicos de la Juventud, que se desarrolló en la avenida 9 de Julio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, tuvo alrededor de 200 mil personas y contó con dos correntinos entre los principales protagonistas: Carlos Mauricio “Camau” Espínola y Sebastián Crismanich.
La celebración tuvo lugar el sábado por la noche. El Obelisco porteño fue el centro de la escena donde se desafió la gravedad con el espectáculo que preparó Fuerza Bruta con la presentación de artistas que recorrieron el lado sur del monumento de 67 metros de altura.
Los medallistas correntinos tuvieron su participación en dos momentos cruciales del evento que duró poco menos de dos horas, fueron partícipes del ingreso de dos emblemas del olimpismo: bandera y antorcha.
Camau, cuatro veces medallista olímpico, fue uno de los encargados de hacer ingresar la bandera olímpica junto con Serena Amato (vela), Magdalena Aicega (hockey), Karina Masotta (hockey), Javier Weber (voleibol) y Leonardo Gutiérrez (básquetbol).
Los consagrados deportistas cedieron la bandera a los jóvenes atletas argentinos que lograron medallas en los Juegos de la Juventud y tienen la ilusión de seguir haciendo historia: Martina Campi (hipismo), Francisco Saubidet Birkner (vela), Fernanda Russo (tiro), Lautaro Bazán (rugby), Braian Toledo (atletismo) y María Eugenia Garrafo (atletismo).
Por su parte, Crismanich, Oro en Londres 2012 en taekwondo, formó parte de los últimos relevistas de la antorcha junto con Gabriela Sabatini (tenis), Walter Pérez (ciclismo), Luciana Aymar (hockey) y Cecilia Carranza (vela) -todos ganadores de medallas en los Juegos absolutos-, en un camión especialmente preparado que recorrió la avenida 9 de Julio hasta el Obelisco. La última posta y encargados de encender el pebetero olímpico fueron Paula Pareto (judo) y Santiago Lange (vela), Después explotó el cielo de Buenos Aires con los tradicionales fuegos artificiales, un recurso repetido, pero efectivo.
Previamente, la ceremonia pasó por diferentes matices y emociones. El ingreso de 4.000 atletas, la entonación del Himno Nacional Argentino a cargo de Angela Torres, mientras una persona descendía  del Obelisco con la bandera argentina, después llegaron volando, sostenidos por una grúa, los aros olímpicos.
Luego, el Obelisco se transformó en un Parque Olímpico y fue escenario de varias disciplinas. Así, hombres y mujeres subieron y bajaron haciendo atletismo, ciclismo, remo, saltos, patinaje y BMX.
El himno olímpico sonó en la voz de Luna Sujatovich y con Leo Sujatovich en el piano. El juramento olímpico estuvo a cargo de Teresa Romairone (atleta), Carlos Retegui (entrenador) y Lorena Mc Coll (árbitro). Y, por supuesto, no faltó el tango con un recorrido por clásicos de la música porteña. Mientras que Candelaria Molfese y Fernando Dante cantaron la canción oficial de Buenos Aires 2018 “Alive”.
Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gobierno de Buenos Aires; Gerardo Werthein, presidente del Comité Organizador Buenos Aires 2018, y Thomas Bach, presidente del Comité Olímpico Internacional, fueron los únicos oradores en la fiesta.
En tanto que Mauricio Macri fue el encargado de dejar oficialmente inaugurada la tercera edición de los Juegos de la Juventud, los primeros con igualdad de género en el olimpismo.