Corrientes tiene otro parque nacional: Iberá

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La Cámara de Diputados de la Nación sancionó ayer el proyecto de creación de la reserva, que suma 150.000 hectáreas a las 550.000 del parque provincial.

La Cámara de Diputados de la Nación aprobó ayer la creación del parque nacional Iberá en la provincia de Corrientes, asegurando de esta forma y para siempre la conservación de 159.800 hectáreas. Las tierras fueron donadas para este fin por las fundaciones CLT Argentina, fundada por Douglas y Kris Tompkins y Flora y Fauna Argentina. Se estima que en 10 años recibirá más de 100.000 visitantes al año a través de los 8 portales de acceso al parque, que promoverán el desarrollo de las economías locales de la mano de emprendimientos y proyectos vinculados al ecoturismo.
El gobernador Gustavo Valdés, al enterarse de la noticia, indicó: “Esto es muy bueno. Junto con nuestras tierras [el parque provincial], serán 550.000 hectáreas que estarán protegidas para la preservación de nuestro medio ambiente”.
El nuevo parque suma áreas de tierras altas a las 553.000 hectáreas de esteros y humedales del contiguo parque provincial Iberá. De esta forma, se conforma el mayor parque natural de Argentina: 712.800 hectáreas con especies únicas de fauna, además de humedales, pastizales, bosques de espinal, malezales y pequeñas selvas. Este gran parque cuenta con 4.000 especies de flora y fauna, casi el 30% de las reconocidas en la Argentina.

En la actualidad, hay cuatro localidades que ya se están beneficiando de manera significativa por el turismo de naturaleza en Iberá, debido a sus portales de acceso al parque: Colonia Carlos Pellegrini, Ituzaingó, San Miguel y Concepción de Yaguareté Corá. Además, hay otros cuatro portales en desarrollo que beneficiarán a otras localidades, sumando más de 20 pueblos y 200.000 habitantes, que podrán crecer, desarrollarse y obtener empleo de manera directa e indirecta.
En 1997, la Administración de Parques Nacionales de Argentina invitó a Doug y Kris Tompkins a visitar el país para presentarles la oportunidad de ampliar una serie de parques en la región del noroeste argentino. Durante el viaje, los Tompkins conocieron los esteros del Iberá y vislumbraron el gran potencial de esta área para generar un modelo de restauración de ambientes y especies que pudiera ser replicado en toda la región sudamericana.
El empresario adquirió las tierras con la meta de tener triple impacto: crear un gran parque nacional; reintroducir las especies de fauna que se habían extinguido de la zona y promover el destino ecoturístico.